La leyenda del cine y símbolo de una época, Brigitte Bardot, ha fallecido este 28 de diciembre de 2025 en su residencia de Saint-Tropez, a los 91 años. Con su partida, no solo se despide a una estrella, sino que se cierra un capítulo fundamental de la historia cultural del siglo XX, donde su sola silueta era capaz de definir tendencias y desafiar convenciones.
El Estallido de un Icono: De “Y Dios… Creó a la Mujer” a la Fama Global
El ascenso meteórico de Brigitte Bardot se consolidó con la película Y Dios… creó a la mujer (1956), dirigida por Roger Vadim. Esta obra no fue un simple éxito taquillero; representó una alteración sísmica en la moralidad de la época. Bardot encarnó, sin pedir disculpas, la autonomía del deseo femenino, convirtiéndose en el motor narrativo y en un problema social sobre la pantalla. No inventó el erotismo cinematográfico, pero sí le otorgó una insolencia moderna, una mezcla de luz, irreverencia y una libertad desafiante.
Más Allá del Sex Symbol: La Actriz y su Legado Cinematográfico
Tras la consolidación de su mito como “Sex Kitten”, Brigitte Bardot demostró una profundidad actoral que a menudo su imagen pública opacaba. Películas como La vérité (1960) mostraron su dimensión dramática, mientras que su colaboración con Jean-Luc Godard en El desprecio (1963) la situó en el centro de la reflexión moderna sobre el cine y la creación de iconos. Su filmografía, de 47 títulos, es el testimonio de una figura en constante tensión entre la industria, la censura y la naciente libertad sexual.
De Musa a Activista: La Segunda Vida de Brigitte Bardot
En un giro radical, Brigitte Bardot abandonó el cine en 1973 y reconvirtió su fama en una potente herramienta de activismo. En 1986 fundó la Fundación Brigitte Bardot, dedicando su vida y su notoriedad a la defensa del bienestar animal. Este compromiso, que definió su segunda vida pública, la transformó de un objeto de deseo en una incómoda voz de presión política, desafiando a gobiernos e industrias.
Un Legado Complejo y Contradictorio
La historia de Brigitte Bardot no está exenta de claroscuros. En sus últimas décadas, su firme activismo animalista coexistió con declaraciones y posicionamientos políticos polémicos que le valieron condenas judiciales y un distanciamiento de parte de la opinión pública. Esta contradicción es inherente a su legado: Brigitte Bardot fue a la vez un símbolo de emancipación y una figura cuyas opiniones dividieron, demostrando que los iconos culturales rara vez son unidimensionales.
Con su fallecimiento, Francia y el mundo pierden a una de sus exportaciones culturales más influyentes. El presidente Emmanuel Macron ya ha emitido un comunicado oficial despidiéndola, reconociendo su huella imborrable. Brigitte Bardot deja una estela imborrable: la de una mujer que movió fronteras, convirtió el escándalo en arte y demostró que una imagen puede cambiar, para bien y para mal, la percepción de toda una época.




