Una intervención militar directa de Estados Unidos en territorio venezolano ha marcado un punto de inflexión histórico en la crisis política del país suramericano. En las primeras horas de la madrugada del sábado, una serie de explosiones sacudió Caracas y otras regiones, en lo que el gobierno de Estados Unidos ha confirmado como una operación específica. Desde su plataforma Truth Social, el ex presidente Donald Trump realizó un anuncio impactante: el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, “ha sido capturado y trasladado fuera de Venezuela”.

Detalles de la Operación Militar en Venezuela
Según informes de agencias internacionales, incluida Associated Press, se registraron al menos siete explosiones en puntos estratégicos de la capital venezolana, Caracas, iniciando alrededor de las 2:00 AM hora local. Los blancos habrían incluido instalaciones civiles y militares en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Hasta el momento, no existe un balance oficial de víctimas o daños colaterales por parte de las autoridades venezolanas. El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, calificó los ataques como una “acción ruin y cobarde” y aseguró que se evalúan las consecuencias.
Incertidumbre y Respuesta del Gobierno Chavista tras la Captura de Maduro
La afirmación de Trump sobre Venezuela y la suerte de su presidente ha sumido al país en una profunda incertidumbre. La vicepresidenta Delcy Rodríguez declaró desconocer el paradero de Maduro y exigió “pruebas de vida” del mandatario. Mientras tanto, figuras clave del chavismo como Diosdado Cabello aparecieron en las calles de Caracas, escoltados por fuerzas de seguridad, en un intento por proyectar control. El gobierno venezolano ha denunciado formalmente una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos y ha decretado estado de emergencia nacional.
Acusaciones Formales y Futuro Judicial para Nicolás Maduro
Paralelamente, en Estados Unidos, la fiscal general Pam Bondi confirmó mediante un comunicado que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan cargos formales ante un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York. Las acusaciones incluyen conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructivas. Bondi afirmó que los acusados “pronto afrontarán la ira de la justicia estadounidense” en suelo norteamericano. Este desarrollo judicial internacional marca un episodio sin precedentes en las tensiones entre Estados Unidos y el gobierno de Maduro en Venezuela, cuyas repercusiones geopolíticas continúan desarrollándose.





